El nacimiento de Alphabet tenía un claro objetivo de invertir en otros sectores comerciales, todavía ligados a la tecnología, pero radicalmente distintos a lo que el popular buscador de Google y todas sus herramientas digitales pueden ofrecer.
Una de las compras más aplaudidas por este conglomerado de empresas fue la de la startup Nest, que costó 3.200 millones de dólares. A simple vista sus productos no parecía que tuvieran tanto potencial, un termostato y un detector de humos.
Pese a ello, los productos de Nest ofrecían un servicio y un ahorro, identificados como un diseño visual atractivo para los habitantes del hogar y una eficiencia en gestión eléctrica. Esto gustó a los responsables de Alphabet, que han dirigido los nuevos desarrollos de la compañía en esta línea, hasta su presentación oficial.
La seguridad del hogar del futuro
Lo sorprendente de la presentación de los nuevos dispositivos desarrollados por Nest es que no sea una teoría, sino productos que en pocos meses podrán instalarse, conectarse y hacer funcionar.
Todos ellos son dispositivos dirigidos a reforzar, ampliar y mejorar la seguridad en el hogar, consiguiendo por fin que la domótica aúne diseño, funcionalidad y facilidad de uso.
El primero de estos dispositivos es Hello, un sistema de portería con cámara que hace fotografías y graba vídeos, gracias entre otras cosas a su funcionalidad de reconocimiento facial.
Hello se vincula al dispositivo móvil para informar de alguien que haya llamado al timbre, así como actividad sospechosa, individuos desconocidos que se acerquen a la puerta. De hecho, nos permite realizar hasta videoconferencias o introducir respuestas automáticas.
Nest Guard es el segundo dispositivo de seguridad, que consiste en un sistema de alarma con teclado y sensor de movimiento con funciones de habla. Le complementa Nest Detect, que es un sensor de movimiento más avanzado; así como Tag, un diminuto dispositivo que permite al usuario entrar en casa sin tener que llamar al timbre y con sistema de activación y desactivación remota, que le da pleno control a la compañía sobre el mismo.
Con una comercialización inicial en Estados Unidos, Nest ha anunciado la rápida exportación a Canadá y Europa inicialmente.